jueves, 10 de marzo de 2011

[ S o l i t i a ]

"Adiós soledad...."

Los murmuros en las calles insisten en resonar, hacen eco, resuenan con fiereza y se niegan a cesar...
Estos pensamientos se introducen poco a poco en mi mente... en mi alma.
Fluyen lento al ritmo de los latidos de mi corazón y no escatiman en el dolor.
Me carcomen por dentro y los murmullos acusadores se esfuman poco a poco en la ola de emociones que dominan los alrededores.
No quiero seguir en presencia de los seres que me acusan... me señalan y me miran... cuchichean a mis espaldas...
Reprimiendo los sentimientos nuevos que en mi interior afloran, los latidos, mi raciocinio... cada uno me pide a gritos que lo calle, que no te diga los nuevos latidos que alberga mi pecho...

"Adiós soledad...."

Me giro de repente esperando hallar su rostro... aquél que me dictan los recuerdos "ese, que es para ti"... y ¿qué me encuentro?
No hay nadie.
La calle brilla por su ausencia.
Doy la vuelta, esperanzada... ¿y qué me encuentro?
Nuevamente entre el vacío.
Mi voz se desgarra entre gritos y gemidos... entre dolorosos llamados que no pueden ni quieren ser respondidos...
Se esfuerzan mis cuerdas vocales...
Sobrebombea mi corazón...

"Adiós soledad...."

Toco mi rostro estando ya en el suelo.
Está húmedo, en una mezcla de sudor y lágrimas... pero son más lágrimas las que le envuelven.

Quise volar... huir de este tumulto, pero no pude.
Los gritos nuevamente me atraen hundiendome más en la soledad...
Esa soledad de la que no puedo huir...

"Adiós soledad..."
Eso que no puedo decir....

"Adiós soledad..."
Aquello que me impide seguir....

Y esos sentimientos que siguen fijos y aferrados a mi...
Son sentimientos efímeros, pronto pasarán....
Y ante la muchedumbre debo sonreir.
No serán sonrisas falsas si las puedo hacer ver como sinceras....

"Adiós soledad..."
Porque tal vez... solo tal vez... tu alejada compañía me dará paz.
Aún permaneciendo entre las sombras, algo de amor me has de brindar.

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